Cómo salvar tu blog profesional de una muerte segura

9 mar

Escribir en tu blog es una de esas cosas que has incorporado a tu calendario diario porque sabes que la constancia al generar contenidos es la clave para tener repercusión en la red y atraer miradas hacia tu negocio.

Así que lo has incorporado a tu rutina básica diaria y ocupa ya un lugar en ella similar al de otras tareas fundamentales: lavarte los dientes, llevar a los niños del cole, ir a trabajar… y escribir (o al menos pensar qué escribir) en tu blog.

Si eres de estos que acabo de describir, y estás realmente comprometido con esa herramienta de trabajo que es tu blog profesional, habrás notado a menudo la presión de sentir que no llegas a tiempo, que no tienes ideas nuevas, que tardas demasiado en escribir, que nunca estás del todo satisfecho con lo que escribes…

Bueno, pues… bienvenido al club.

Para evitar estos agobios hay unas cuantas cosas que yo hago ya por norma, que me funcionan y que quiero compartir contigo.

¡Jueves!, y no has escrito ni una sola palabra.

Ya estamos.

El martes se te ocurrió una buena idea para escribir, pero… ¿qué era?.

Uff, crees que tenía algo que ver con algo que leíste en la prensa pero… ah! vale! acabas de recordar que recortaste el artículo, pero… ¿dónde lo guardaste?.

Ahora es cuando piensas que eres un desastre y que no sabes muy bien para qué te metiste en este lío del blog porque tú eres un tío (o tía) que está muy ocupado y claro…
Bueno, ya se te ocurrirá algo de aquí a mañana y si no pues tampoco pasa nada porque no publiques esta semana.

Ah, que la semana pasada tampoco publicaste y, por cierto, la semana que viene vas a estar más liado que de costumbre. ¡Joder!.

De todas formas es que tampoco acabas de ver que atraigas a mucha gente con esos artículos improvisados que escribes, ¿no?.

Al final vas a necesitar contratar a alguien que escriba por ti para poder salvar tu blog, porque… ¿sigues estando convencido de que alimentar el blog es la mejor manera de demostrar en Internet que eres un profesional fiable y que tienes un buen producto o servicio?

Definitivamente, esto del blog te está agobiando, y mucho.

Bueno, que no cunda el pánico.

En realidad cuando estaba describiendo esta situación estaba contándote lo que a mi mismo me ocurría, y me ocurre a veces, con esto del blog.

Lo normal es que llegues a un punto en el que te toque tomar la decisión definitiva: ¿sigues o lo dejas? ¿merece la pena el esfuerzo que debes hacer para salvar tu blog?.

Si sigues, tienes que tener claro que debes realizar cambios en tu mentalidad, y hasta en tu modo de vida, para hacerlo sostenible y sobre todo para que el blog cumpla con la misión que tiene: construir tu marca, atraer espectadores, captar suscriptores y, finalmente, conseguir clientes que sumar a tu negocio.

Estas recomendaciones, que a mi me han servido, quizás puedan ayudarte.

Primer paso para salvar tu blog: captación de ideas

Si piensas en clave de blog se te van a ir ocurriendo muchas ideas al cabo del día.

El problema radica en que las ideas te van a asaltar en cualquier momento y situación.
Puede que estés tomando un café en el bar, presentando la declaración trimestral en Hacienda, conduciendo o incluso haciendo en el baño esas cosas que nadie puede hacer por ti.

Las ideas son aves que vuelan.

O las atrapas en el mismo momento en que planean por tu cabeza o luego te va a resultar muy difícil rescatarlas de tu memoria.

En el caso de que puedas rescatarlas, seguro que habrán perdido la brillantez de esa bombillita que se enciende en tu cerebro cuando acabas de tener una buena idea.

Seguramente tergiverses la idea inicial, que el ejercicio de memoria la intoxique modificando lo que inicialmente era.

Así que lo más seguro es que haya perdido la chispa que la engendró en tu mente.

Para evitar esto es IM-PRES-CIN-DI-BLE que la plasmes al instante, que crees un archivo que la desarrolle brevemente.

Tardarás dos minutos en describirla y dejar constancia de esa buena idea que luego desarrollarás cuando te sientes ante el teclado, el micrófono o la cámara.

¿Acaso no puedes parar dos minutos para salvar una buena idea?

Para atrapar al vuelo esas traviesas ideas que van y vienen como el viento necesitarás alguna herramienta digital.

No problem.
Tienes un móvil que te acompaña 24 horas al día, ¿no?

Es ahí , si no tienes a mano otra cosa, donde debes registrar tus ideas.

Ahora te recomendaré varias herramientas/aplicaciones que puedes usar para esto.

Pero primero conviene que sepas cómo debes plasmar esa idea que luego dará lugar a un buen artículo.

Procura cumplimentar, como si de una ficha se tratase, estas 5 cuestiones principales:

  • Descripción básica de la idea:Supongamos que eres un coach o un psicólogo: “Se me acaba de ocurrir que podría escribir un artículo sobre cómo ayudar a otros a controlar la impaciencia y la ira”
  • Fecha y lugar en que la musa de la inspiración bajó a ti:“La idea se me ha ocurrido hoy martes 12 mientras estaba en la cola de Hacienda y observaba cómo reaccionan las personas cuando tienen que esperar a ser atendidos”
  • Qué dio lugar a la idea. Fue algo que viste, sentiste, leíste…“Un tipo presuroso no dejaba de dar vueltas por la sala y de acosar al funcionario de turno para que le atendiera. Al indicársele que tenía que respetar la cola se ha puesto hecho una furia y ha provocado un altercado a voces. Consecuencia: Seguridad le obligó a abandonar la sala”
  • Asociación de ideas:“Contar esta historia real (storytelling) me puede servir para explicar qué genera la impaciencia, cómo podemos evitarla, qué efectos o consecuencias puede llegar a producir, cómo nos perciben quienes nos ven impacientes…”
  • Si además de todo esto puedes aportar a esa ficha algún documento (recorte, foto,video…) habrás rizado el rizo.

Esto es un buen ejemplo de cómo aprovechar una situación imprevista para captar una buen idea y, además, impedir que el olvido o la memoria la entierre para siempre o la adultere.

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Recuerda: captar todas las ideas posibles es el primer paso para poder salvar tu blog de una muerte segura.

Qué herramientas uso yo para hacer esto

  • Para tomar notas
    Evernote o el blog de notas que tiene mi teléfono
  • Para grabar audio
    Evernote (again) o ListNote (que transforma el audio en texto)
  • Para capturar artículos de webs
    Evernote (forever), Delicious, Pocket, los marcadores o favoritos de mi navegador…
  • Para capturar fotos
    ¿os he nombrado Evernote ;)? o sencillamente, el álbum de fotos de tu teléfono

Si lo has definido y descrito… ya lo tienes!

Casi sin darte cuenta y casi sin perder tiempo crearás una lista de ideas a la que luego tendrás acceso sin necesidad de intentar acordarte de “¿qué era aquello que pensé?”

Segundo paso para salvar tu blog: redacción y edición

Te acabas de sentar a escribir: deja que fluya.

No te pongas a corregir cada palabra o cada frase.

Suéltalo todo, tal como llegue.

No intentes constreñir tu redacción.

Olvídate por ahora de las palabras clave (keywords) y de las normas del SEO.

¡Expláyate!.
Ya tendrás tiempo luego de eliminar cosas y de ordenarlas.

No te encorsetes. Escribe sobre el incidente de Hacienda como se lo contaste a tu amigo Fernando aquella misma tarde.

No te enredes en intentar hablar de una manera diferente a como lo haces habitualmente.
Eso te va a hacer perder mucho tiempo y, salvo que tengas muchas tablas en esto, va a provocar una escritura forzada y poco creíble.

¡Tienes que ser tú!

Cuando ya has parido todas las ideas que tenías en la cabeza toca hacer limpieza.

Hay que releer todo completo y de una vez, sin parar a hacer correcciones.
Como mucho puedes realizar marcas que luego te ayuden a encontrar esas cosas que no te han sonado bien.

En esa relectura ya comenzarás a replantearte la conveniencia de eliminar algunas frases o fragmentos que aportan poco o no resultan importantes.

Comienza el proceso de edición.

Básicamente debes eliminar lo que no vale y ordenar lo que sí vale.

Da, ahora sí, una estructura lógica a tu argumentación.

Encaja los bloques de contenido válido y crea nexos entre ellos.
¡Únelos! para que formen un conjunto conectado.

Ahora ya sí debes plantearte por qué palabras clave vas a apostar y atender las demandas del SEO (títulos y subtítulos, metadescripciones, categorías, etiquetas, links internos y externos…).

Paso número 3 para salvar tu blog: La revisión final

Recapitulando, antes de seguir.

En el paso número uno para salvar tu blog te he propuesto una solución para que no se te escape ni una sola idea.

En el paso número dos, te aconsejé sobre cómo acelerar el proceso de redacción y edición, ahorrando tiempo y esfuerzos.

Y en el paso número 3, que es este, te voy a contar un truco personal (casi una manía) para poner un filtro de calidad a tus artículos.

Ya sabes que no merece la pena salvar tu blog si no vas a ofrecer calidad de contenidos en él.
Por tanto, debes ser crítico contigo mismo y con tus escritos.

Y para ser un crítico (más o menos) objetivo debes dejar reposar el producto y no opinar en caliente.

Me explico:

Yo recomiendo que, salvo que sea estrictamente necesario (y creo que casi nunca va a serlo) no publiques el post (artículo) ese mismo día que lo escribiste.

Puede que esto sea una cuestión personal mía y que tú no tengas esta necesidad, pero déjame que te cuente por qué hago esto.

¿Alguna vez te compraste unos zapatos caros que te encantaban y a la mañana siguiente… ya no te parecían tan estupendos?

¿Alguna vez te enamoraste de aquella chica o chico que te hizo pasar una noche estupenda de copas y de charla, pero al volver a encontrarte con ella o él… te diste cuenta de que quizás la habías idealizado demasiado (llevado por la euforia del momento o por las copas)?

Pues eso a mi me pasa a menudo con mis artículos.

Termino de escribirlos… los edito.. los releo… y digo: está bien.

Peeeero, a la mañana siguiente vuelvo a echarle un vistazo y… a veces ya no molan.

Llámame perfeccionista o como quieras, pero yo creo que es necesario alejarse durante unas horas del contenido que acabas de generar para poder verlo con distancia, perspectiva y claridad de ideas a la mañana siguiente.

Esto lo recomiendo incluso cuando se publica diariamente (salvo que el objetivo sea ser el primero en dar una noticia o en comentar algo).

Qué duda cabe de que esto ralentiza el proceso, porque es muy posible que quieras hacer nuevas correcciones, pero yo creo que es un filtro que ayuda a elevar la calidad de lo que publicas.

Porque en el fondo ¿de eso se trata, no? de publicar calidad, más que cantidad.

Así que si estás decidido a salvar tu blog la receta es esta:

  • Sistematiza la captación de ideas
  • Ordena y agiliza el proceso de redacción y edición
  • Sé exigente contigo mismo y con la calidad de tu blog

Espero haberte ayudado .

Venga, anímate a dejar tu comentario sobre este artículo. También los comentarios ayudan, y mucho, a salvar tu blog de una muerte segura.

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