El contenido es el rey, pero… ¿y el continente?

9 mar

¿El continente? Sí hombre…¡el papel de regalo en el que envuelves tus contenidos!… Ya sabes…¡la presentación visual (o audiovisual) con la que haces llegar a la gente tus mensajes!…
O lo que es lo mismo…¡la apariencia sensorial que permite que tus contenidos sean percibidos como apetecibles!

¿Cuidas eso lo suficiente?

Del continente depende siempre la primera impresión que se lleva tu público objetivo de ti, y ya sabes que la primera impresión es decisiva para “llegar” a quien tienes enfrente.

Antes de nada, y como premisa básica:

Un buen contenido sin un buen continente sigue siendo un buen contenido. Pero un buen continente sin un buen contenido no es nada.

Dicho esto, comienzo mi defensa a ultranza de la calidad en los continentes:

Internet ha democratizado los contenidos.

Hasta no hace muchos años los contenidos eran coto privado de editoriales, cadenas de televisión y medios de comunicación en general.

Ellos eran los únicos que podían distribuir de manera masiva esos contenidos y por tanto existía un oligopolio en este sector.

Eso es lo que, probablemente, tú ya estás haciendo con tu blog personal, con la web de tu empresa y con tus perfiles en las redes sociales: generar y distribuir contenidos.

Tener al alcance de la mano los contenidos que generan millones y millones de personas ha revolucionado nuestra manera de informarnos y formarnos.

Muchos de esos nuevos “comunicadores” poseen conocimientos de gran valor basados en su experiencia personal y profesional.

Esa experiencia los “cualifica” para volcar su “sabiduría” en la red, sin necesidad de estar avalados por un título oficial o un reconocimiento específico.

Esa gente (todos nosotros en realidad) vale lo que es capaz de demostrar con sus conocimientos.

Me asombra y maravilla descubrir a auténticos expertos en una determinada materia, que generan contenidos de extraordinaria calidad y utilidad, sin haber pasado el filtro (burocrático) de la formación reglada.

Hay muchos ejemplos por la red (prefiero no dar nombres).

Yo sigo mucho a auténticos expertos en SEO con formación autodidacta que son unos cracks con no más de 25 años de edad. Esta gente tiene conocimientos muy, muy, cualificados sobre su temática y los han adquirido de manera personal gracias, probablemente, al ordenador que papá les regaló bastante antes de cumplir 18.

Es gente con un talento y una visión arrolladora.

Esto mismo ocurre con mucha gente que conozco en diferentes sectores del marketing online, la moda, la tecnología…

Vale, en este punto estarás ya preguntándote que c… tiene que ver esto con el continente que envuelve esos contenidos.

Respuesta a la pregunta “¿qué diablos tiene esto que ver esto con el continente que envuelve estos contenidos?

Pues… mucho.

Porque me apena enormemente que algunos de los contenidos, valiosísimos, que generan estas personas estén tan poco cuidados en su presentación.

A veces pienso, “Dios, cómo ganaría en credibilidad e imagen esta persona o empresa si fuera capaz de envolver sus contenidos en un continente apetecible y profesional”.

Observo a auténticos gurús o líderes de opinión (o influencers) en determinadas materias haciendo videos frente a su ordenador que no cumplen la mínima calidad exigible y que, por el contrario, dañan su imagen (videos en penumbra, o que no se oyen adecuadamente, o en los que se ve detrás la cama de tu hija o un enchufe descolgado, videos en los que quien habla a la cámara es incapaz de fijar en ella su mirada, o recita un discurso aprendido de memoria… artículos plagados de faltas de ortografía básica…)

Ya sé que esto no es lo más importante, porque “el contenido es el rey”, y si el contenido es muy bueno… el continente es lo de menos, o eso parecen pensar algunos.

Simplemente digo que…

Cuidando tu continente estarás reforzando la potencia de tu contenido y sumando nuevas pruebas de tu profesionalidad¿Por qué es tan importante el continente?

Te daré algunos motivos:

El continente es lo primero que te entra por los ojos. De esa primera impresión depende muchas veces que la persona que tienes delante te conceda o no una oportunidad.

Somos seres sensoriales, capaces de sentir atracción o rechazo a primera vista

Tenemos una cultura audiovisual muy marcada. Las imágenes del cine y la televisión, con las que hemos crecido, han elevado en nuestro subconsciente el listón de la calidad en la presentación de los contenidos.

Un buen continente refuerza la calidad de un buen contenido. Lo multiplica por sí mismo.

Cómo puedes cuidar tus continentes

Cuida mucho los formatos en los que haces llegar tus contenidos.

Si se trata de contenidos textuales:

  • Vigila la presentación visual. Maqueta tus trabajos
  • Vigila las faltas de ortografía
  • Vigila la estructura de la información que ofreces
  • No introduzcas fotos tópicas que ya han aparecido en decenas de posts
  • Si haces un ebook cuida su aspecto. De la misma manera que un libro no es un montón de folios grapados, un ebook no es una sucesión de páginas de Word

En los contenidos audiovisuales debes ser aún mucho más exigente en el continente porque el público también lo es.

Hacer un video poco cuidado (con un objetivo profesional) es un auténtico error. El video es un formato muy exigente. Si no vas a hacerlo bien…no lo hagas.

Ahora me dirás: “pues hay youtubers que triunfan con una porquería de videos”

Y te responderé: Sí, los hay. Pero en la mayoría de casos…

  • es gente que no persigue ningún objetivo profesional
  • es gente que triunfa porque fueron pioneros en hacer algo
  • es gente que tendrá que renovarse porque llegarán otros que harán lo mismo pero con un continente más atractivo
  • es gente que tiene seguidores muy jóvenes y con muy baja capacidad de gasto
  • es gente que, en todo caso, vive de generar tráfico, no de vender productos o servicios

Si eres un profesional o una empresa no puedes hacer el tipo de videos “amateur” que hacen y consumen muchos adolescentes (salvo que sean tu público objetivo).

Debes cuidar al máximo la estética, el continente (y por supuesto los contenidos) de tus videos.

En resumen:

Internet sigue estando en su más tierna infancia.

Estamos aún en la génesis de la era digital.

Seguramente en unos años recordaremos con nostalgia esos primeros “ingenuos” contenidos que volcamos en la red porque es muy probable que todo evolucione muy rápido hacia la superprofesionalización de los contenidos digitales.

Y esa carrera, probablemente, va a exigirnos que generemos contenidos con mucha mayor calidad de continente.

Pensad en lo que ha pasado con la televisión.

Es casi impensable que un programa de éxito con buenos contenidos descuide el continente como ocurría hace 30 años.

Yo he trabajado muchos años en televisión y sé muy bien que somos de gatillo fácil en lo que se refiere al mando a distancia: “Si me aburres durante 30 segundos seguidos cambio de canal”.

Esto mismo ocurre en la red ya. Así que estamos obligados a seducir a nuestro público con nuestros mejores contenidos enmarcados en los mejores continentes.

Cuando mi hijo ve ahora La Guerra de las Galaxias se siente muy seducido por el contenido de esta película pero a veces le veo sonreir ante alguna escena porque los ya antiguos efectos especiales de la peli le parecen sencillamente ridículos.

Su listón de la calidad del continente es muy alto porque está habituado a consumir superproducciones en el cine o en los videojuegos, y cualquier cosa que no dé el nivel en la calidad del continente (también en la del contenido) le resulta ingenua.

Por tanto:

Tu contenido es el rey, sí, y tu continente debe ser el hermoso palacio en el que habita su majestad.

Por favor, deja tus comentarios a este artículo aquí abajo. Serán muy bien recibidos.

El contenido es el rey, pero… ¿y el continente?
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