¿Es tu Ecommerce una máquina expendedora?

9 mar

…A priori no suena mal, ¿verdad? Hace poco un buen amigo me habló de alguien que se dedica a crear tiendas on line, y nos puso en contacto.

Rápidamente me indicó orgulloso una web con enlaces hacia las tiendas virtuales que había creado para sus clientes.

Todas eran realmente muy… bonitas estéticamente.
En serio, eran chulas… pero absolutamente frías y vacías de contenido.

Era como si hubieran construido una hermosa estantería virtual
para colocar ahí productos
pero luego nadie te atendiera al entrar.

Pensé que comprar en estas tiendas era lo más parecido
a comprar en una máquina expendedora,
de esas que al final te lanzan un metálico y artificial:
“su producto, gracias.”

¿Es eso lo que quieres para tu tienda on line?

Vending: la máquina trabaja por ti

La venta de productos a través de una máquina expendedora es lo que se conoce como vending .
Se trata de un canal de ventas que ha crecido mucho y que tiene una ventaja principal: la automatización de la venta. No necesitas personal que atienda el proceso de ventas, ni tampoco entablar una conversación/negociación con el cliente.
Desde este punto de vista sería genial tener una tienda virtual que generase ventas online con tan, relativamente, poco esfuerzo.
Solo reponer producto y recoger la pasta, reponer producto y recoger la pasta, reponer y recoger.Y tal vez eso pueda funcionar como modelo en algunos negocios por internet, no lo niego. Todo depende de tu producto, de tu precio y de tu tipo de cliente. ¿Te imaginas crear tu tienda online y sentarte a esperar que ella solita venda y recaude?.Pues, lo siento, pero mucho me temo que la mayoría de la gente que decide comprar por internet se piensa esto un poco más que cuando echa unas moneditas en una máquina.

Tu Ecommerce no puede ser una máquina expendedora

Para empezar, no suele haber competencia entre estas máquinas. Donde hay una expendedora de Coca Cola no suele haber otra del mismo producto.

Tu ecommerce, en cambio, sí que tiene que pelear con el vecino para ganar ventas.

En esa “pelea” tienes que demostrar que eres el mejor y, sobre todo, el más fiable.

Para esto no te queda otro remedio que trabajar en tu marca, en tu producto y en tu forma de comunicar.

No bastará con colocar el producto en la web y esperar a que aparezcan los clientes como si aquello fuera una máquina de esas.

La cosa va más bien así:

  • Mmmmm, Jamones.
  • ¿Jamones?
  • Dice que son ibéricos.
  • Bien, ¿no?
  • Pssssssí. Tienen colgada la foto de un jamón y tiene muy buena pinta.
  • Aquí hay otra foto con una dehesa idílica plagada de cerdos negros hermosos y lustrosos.
  • Dicen que garantizan la calidad, pero no dan más detalles.
  • Pues nada, cómpralo ahí mismo ¿no?
  • Espérate hombre, busquemos otra alternativa y luego decidimos. Por comparar, vaya.
  • Ah! Vale

(Dos clicks más tarde)

  • Aaaaaquí. Otra de jamones.
  • Estos destacan un sello de calidad y además explican que tipo de controles se realizan a los productos distinguidos con este sello.
  • Tienen un video donde explican en qué se diferencia un cerdo de raza pura de un cerdo de raza ibérica.
  • Hay otro video donde explican la normativa legal para etiquetar los productos ibéricos en función de la alimentación del animal.
  • ¡Anda! mira, una entrevista al pastor que cuida de sus animales en la sierra.
  • Hay un destacado que cuenta cómo se debe cortar y servir el jamón para disfrutar de sus mejores cualidades… y tienen una sección con recetas propias, elaboradas con sus jamones… y otro video donde muestran sus instalaciones y el proceso por el que pasan sus productos… hasta el dueño del negocio se ve mostrando fotos de su padre y de su abuelo, que fue quien comenzó a elaborar jamones hace casi 100 años.
    Y aparecen testimonios de clientes satisfechos con la compra que realizaron.
  • También tienen un blog con artículos curiosos y hasta divertidos. Anteayer fue la última vez que publicaron en él. La última entrada es un artículo que explica cómo conservar el jamón en verano, cuando éste tiende a sudar y a secarse, lo que acelera la oxidación, y esto afecta a su color, aroma y sabor.¡Interesante!
  • Vale, entonces ¿te fías más de este o del anterior? ¿lo compramos aquí o en el otro?

La respuesta es obvia.

Y sí, ya sé que este ejemplo es oooootro topicazo. Pero tu también sabes que esto es así.

Y te digo más.

Dado que casi todo el mundo es ya consciente de la importancia de volcar contenidos en la web de su tienda virtual y en su blog ecommerce, y de no limitarse a exponer el producto como si estuviera en una vitrina (o en una máquina expendedora), la cuestión no es ya dar contenidos o no darlos, sino dar los mejores contenidos… o esperar a que sean otros… los que se adelanten… y te “levanten” el cliente.

Dar los mejores contenidos no solo te sirve para convencer mejor a tus clientes, sino que además te ayuda a posicionarte mejor en Google.

El segundo ecommerce del ejemplo anterior tiene muchas más posibilidades de aparecer antes en una serie amplia de búsquedas en Google que el ecommerce del primer ejemplo. Esto si hablamos de posicionamiento natural basado en contenido y autoridad, ojo.

El buscador de buscadores también tiene un negocio que alimentar. Su negocio consiste en facilitar a sus usuarios las mejores webs, las que darán mejor respuesta a sus necesidades de información, las que incorporan contenidos dinámicos actualizados a día de hoy (no contenidos estáticos y desfasados de hace años).

Es posible, sí, que sin tanto contenido de calidad un ecommerce pueda estar en las primeras opciones que ofrece el primo Google:

  • Pagando publicidad en el buscador
  • Creando una estructura de links basada en la habilidad de tu SEO más que en tu contenido. Esta segunda opción seguro que atraerá nuevos posibles clientes a tu web. El problema será que cuando lleguen y vean los pocos argumentos que expones para convencerles de que compren lo lógico es que busquen otra alternativa.

Esto de vender por Internet es algo más complicado que colocar la máquina expendedora y esperar a que los clientes vayan picando, sin más.

No puedes esperar a los clientes, tienes que ir a por ellos.

Tu ecommerce tiene que tener una personalidad para que tus clientes sepan que no están tratando con una máquina ni con un software.

Tiene que quedarles muy claro que detrás de la “máquina” hay gente profesional, comprometida, fiable y razonable.

Tienen que saber que todo va a ir bien si compran en tu tienda, pero que si algo fuese mal tú estás ahí para resolverlo.
Y tú eres una persona, y tienes una cara que ellos quieren ver, así que muéstrala, háblales, y sonríeles.

Ninguna máquina puede hacer eso como tú.

Ya sabes que me alegraría que dejaras algún comentario a este post.
Quizá entre todos podamos aprender más cosas.

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